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ESMATE, un proyecto para mejorar el proceso de aprendizaje de Matemática

Lograr que los estudiantes salvadoreños sean los principales protagonistas en el aula, es decir, que razonen, discutan, estén activos y usen su razonamiento lógico matemático son algunos de los fines primordiales del cambio curricular en la asignatura de Matemática.

El cambio, que se venía analizando desde 2016, se generó a raíz de intentar encontrar en los estudiantes el interés por los números y la resolución de problemas; además, que no vieran esta asignatura como una de las más difíciles.

Este esfuerzo permitió que el Ministerio de Educación (MINED) con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) trabajaran por lograr un cambio curricular basado en el enfoque por competencias; es así como, hoy en día, se cuenta con el Proyecto de Mejoramiento de los Aprendizajes en Matemática en Educación Básica y Educación Media (ESMATE).

«El libro va orientado a que el estudiante trabaje, no a que el docente solo dé clase. El docente debe animar, asistir, orientar y guiar. Aquí, el estudiante se vuelve protagonista de su propio proceso de aprendizaje durante la clase», comenta el Director Nacional de Educación Media, interino ad honorem, Alex Granados.

De acuerdo a Granados, el estudiante trabaja de forma «individual, entra en un conflicto interno (búsqueda de soluciones), hace diferentes planteamientos y estrategias para encontrar la solución; luego viene la fase de compartir».

Para lograr lo anterior, la clase tiene una duración entre 40 o 45 minutos, «la clase se desarrolla a través de un plan pizarra, en donde ponemos siempre un problema, que es algo a lo que los alumnos le han tenido miedo siempre, pero con este proyecto ya los resuelven, llegamos a la solución entre todos; si hay algo en lo que puedo intervenir es solo para darle una secuencia y, luego, vamos al comprendo o conclusión», comparte la maestra Marta Patricia Pineda, quien imparte Matemática en el Centro Escolar Santiago I. Barberena, de San Salvador.

«Luego de este proceso, ellos (los estudiantes) van a los 20 minutos de aprendizaje activo en donde trabajan solos, el rol de docentes es más para monitorear», agrega Pineda.

La maestra menciona además que «el proyecto es funcional, ha venido a facilitar el aprendizaje de la Matemática en los estudiantes. Ellos son los que trabajan, se ha mejorado la participación porque se examina por unidad». Pineda atiende a un aproximado de 60 estudiantes, desde sexto hasta noveno grado.

«En realidad, el programa de octavo es pesado, pero ahora es entendible, la maestra nos da una buena explicación paso a paso para sacar las fórmulas y así hacer los procedimientos de los problemas. Ahora es más amigable para mí (la Matemática), pues el libro nos indica todo», explica Nicole Hernández, estudiante de octavo grado del Centro Escolar Santiago I. Barberena, de San Salvador.

De igual manera, el estudiante Jonathan Ramírez comparte que ESMATE le ha ayudado a aprender más, «me facilita la Matemática, se explica bien cada paso de los ejercicios o problemas, aprendo más y, en cada evaluación, salgo mejor. Tenemos dos tipos de libro, el texto que es el que usamos en clase y el cuaderno de ejercicios que los usamos en casa».

ESMATE proporciona un programa de estudios desde Primer Ciclo de Educación Básica hasta Bachillerato; asimismo, libros de texto y cuadernos de ejercicios para los estudiantes y también guías metodológicas para los docentes.

Este proyecto tiene una cobertura de «más de un millón de estudiantes, desde Educación Básica hasta Bachillerato, todos del sector público; también hay algunas instituciones privadas que están utilizando los libros. Hemos logrado llegar a más de 40 mil docentes, y tenemos más de cinco mil centros educativos que están utilizando nuestros libros», dijo el Director de Educación Media.

«La inversión que hemos tenido en el proyecto es, aproximadamente, más de siete millones de dólares, del 2016 hasta 2019. Son cinco millones de dólares de fondos del Estado y, aproximadamente, 2.2 millones de dólares de la cooperación japonesa, con lo que se ha logrado hacer el diseño, impresión y distribución de los materiales, y capacitar», concluye Granados.

Publicado el 25-09-2019.